La eclosión asistida es un procedimiento que consiste en hacer un agujero muy pequeño en la zona pelúcida del embrión. La zona pelúcida es una capa que sirve de protección al embrión y que es como una cáscara externa. Para implantarse, el embrión necesita romper esta zona pelúcida y eclosionarse de forma natural.
A veces se hace el hatching con remoción de fragmentos. Este método consiste en que a través de la apertura de la zona pelúcida se extraen los fragmentos citoplasmáticos que interfieran en las uniones de las células del embrión. Esto facilita una mejor compactación de las células, esencial en el desarrollo del embrión.
Hay evidencia que la eclosión asistida puede ayudar en la implantación en algunos casos como por ejemplo cuando la zona pelúcida esta endurecida o también en mujeres encima de los 40 años.
No se hace eclosión asistida a todos los embriones porque no aumenta la tasa de embarazos. Se ha visto que si se hace selectivamente, sí que aumenta las tasas de embarazo.
La eclosión asistida se hace en los minutos previos a la transferencia embrionaria.