Fertilización in vitro
En la fertilización in vitro se extraen los ovocitos de la paciente y estos se ponen en contacto con el semen de la pareja o de donante en el laboratorio para formar embriones.
Se utilizó por primera vez en Inglaterra en 1974. Hay muchas razones para recurrir a la fertilización in vitro, p.ej. en el caso de trompas obstruidas, desequilibrio hormonal, endometriosis, un recuento bajo de espermatozoides o mala calidad de éstos y fracaso en el tratamiento de inseminación artificial.
Las tasas de embarazo con la fertilización in vitro varían según la edad de la mujer, las enfermedades diagnosticadas y el semen del hombre. Se consiguen alrededor del 35-40%. En mujeres menores de 35 años, la tasa llega al 44%.
La fertilización in vitro es un procedimiento que se divide en 4 fases:
1. La estimulación ovárica: se administran fármacos que estimulan los ovarios aumentando el número de folículos que maduran en un un ciclo. Dentro de cada folículo hay un óvulo u ovocito. Una vez que los folículos llegan a un tamaño adecuado se administra una inyección de hCG, y 36 horas más tarde se realiza la punción (extracción de los ovocitos).
2. La punción: la meta de la punción es extraer los óvulos u ovocitos de los ovarios. Solemos sedar a la paciente para que no tenga dolor y luego se punciona por vía vaginal.
3. Fertilización en el laboratorio: se puede realizar por dos métodos diferentes; la fertilización in vitro o la microinyección:
a. Fertilización in vitro tradicional: se pone en contacto una gota de espermatozoides capacitados sobre cada ovocito. 18 - 22 horas más tarde se observa si la fertilización ha ocurrido.
b. Microinyección o ICSI: utiliza una técnica de micro- manipulación mediante la cual mirando con un microscopio se sujeta el ovocito y se inyecta un espermatozoide dentro. Se recurre a la microinyección en casos de un recuento de espermatozoides muy bajo, mala morfología espermatozoidea o mala movilidad. También se utiliza en casos donde los espermatozoides tienen dificultad para penetrar dentro del ovocito.
4. Transferencia de embriones: de 2 a 5 días después de la punción y una vez conseguida la fecundación se transfieren 1, 2 ó 3 embriones. La meta es conseguir un embarazo único pero según la edad de la paciente y la calidad embrionaria, en una decisión conjunta del equipo médico y paciente se decide el número de transferencia embrionaria.
Riesgos
El síndrome de hiperestimulación ovárica consiste en una respuesta exagerada al tratamiento de estimulación. Puede clasificarse en tres grados: leve, moderada y grave. Se previene no poniendo dosis muy altas de fármacos para la estimulación, pero hay pacientes que tienen una gran sensibilidad a los fármacos y aun con dosis bajas desarrollan un número elevado de folículos. En este caso, para prevenir la hiperestimulación, se cancela el ciclo y no se pone la hCG. Si se ha puesto ya la hCG, se extraen los ovocitos y se cancela la transferencia en fresco, congelando los embriones y transfiriéndolos en un segundo tiempo. Hay otras ocasiones en que después de la transferencia de embriones, se desarrolla el síndrome.
El riesgo de embarazo múltiple aumenta con el número de embriones que se transfiere a la paciente. Como se tiende a implantar cada vez menos embriones el número de embarazos múltiples es cada vez menor.
El embarazo ectópico es un embrión que implanta fuera del útero. Los embarazos ectópicos son algo más elevados en mujeres que han sido sometidas a técnicas de reproducción asistida que en mujeres que han concebido espontáneamente.
Hay un riesgo muy pequeño de hemorragia, infecciones, torsión de un ovario y complicaciones de la anestesia.